Giovanna Ermelinda Gazzera
Giovanna Ermelinda Gazzera (Roma, Italia, 26 de agosto de 1890 – São Paulo, Brasil, 24 de noviembre de 1942) fue una reconocida médium de efectos físicos, especialmente de fenómenos de materialización de Espíritus. En el auge de las manifestaciones que se producían por su intermedio, a comienzos del siglo XX, sus capacidades mediúmnicas fueron examinadas y confirmadas por importantes investigadores, tales como Enrico Imoda, Cesare Lombroso y Charles Richet. Su nombre es recordado por los estudiosos espíritas y demás espiritualistas como uno de los más importantes entre los médiums heraldos del Espiritualismo Moderno.

Giovanna Ermelinda Gazzera nació en la capital italiana a finales del siglo XIX, cuando todavía estaban en pleno auge las discusiones sobre la fenomenología espiritual, de la cual surgieron las Mesas Girantes, el moderno espiritualismo y el Espiritismo. Aún en su juventud, su ostensible mediumnidad surgió y llamó la atención de renombrados estudiosos psíquicos; a los dieciocho años, Linda Gazzera fue llevada a Turín para ser sometida al examen del Dr. Enrico Imoda — un médico y físico italiano que desde hacía muchos años se dedicaba seriamente a la investigación de aquellos fenómenos espirituales. Esta investigación particular se prolongó entre 1908 y 1911, bajo los auspicios de la princesa italiana, la Marquesa de Ruspoli, quien prestó su propia residencia para una serie de sesiones — en las cuales también participó activamente — con el objetivo de obtener registros fotográficos de las increíbles manifestaciones ectoplasmáticas producidas mediante la mediumnidad de aquella joven médium. En otras ocasiones, ante la ausencia de la princesa, las reuniones fueron promovidas en la casa de la viuda Coggiola (Sra. Marguerita Borghino), o en la casa del Sr. Raimondo Demaison, un dedicado francés estudioso del espiritualismo (y futuro esposo de Linda Gazzera). Entretanto, la joven viajó a París para que su mediumnidad también fuera examinada personalmente por Charles Richet, el notable médico francés y ganador de un Premio Nobel, quien la puso a prueba durante una docena de sesiones en el año 1909.

De regreso a su patria, Linda continuó siendo estudiada por el Dr. Imoda y su selecto círculo de investigadores. A finales de 1909, el médico se apartó de sus actividades para tratarse de una grave enfermedad, confiando la dirección de las sesiones al Sr. Demaison. Sin embargo, el Dr. Imoda terminó falleciendo en 1912; su material fue entonces recopilado por sus colegas investigadores y publicado en el libro Fotografía de Fantasmas (del original Fotografie di Fantasmi, en italiano) por la Editorial Fratelli Bocca, con prefacio de Charles Richet. Como indica el propio título, el referido libro fue enriquecido con muchas fotografías de la joven médium italiana, en plena actividad, plasmando la corporización de entidades fluidas.

El Dr. Imoda relató las siguientes características en relación con Linda Gazzera durante los experimentos mediúmnicos:
“Su ‘trance’ (es decir, su sueño mediúmnico) presenta dos prerrogativas preciosas: la médium se duerme con una extraordinaria facilidad y rapidez; alcanza en pocos minutos el estado de sonambulismo mediúmnico lúcido y, al final de la sesión, con la misma rapidez, ante un simple y leve soplo en sus ojos y una llamada por su nombre en voz baja, despierta de repente, recuperando inmediatamente la plena conciencia de sí misma. […].
“En sus mejores condiciones, el ‘trance’ es tranquilo: la médium permanece contenta, alegre sin excesos, muy cortés, afable; su voz es clara y calmada, advierte a los participantes sobre la forma en que deben comportarse para favorecer los fenómenos, los cuidados que deben tener, etc.
“Sin embargo, si en las horas que preceden a la sesión ella hubiera discutido o sentido rabia o miedo, o si hubiera una persona presente en la reunión que no le agradara; o, en una palabra, si durante el sueño su subconsciente estuviera agitado por alguna pasión; o si su estómago aún estuviera en actividad digestiva, entonces el comportamiento de la médium y la fisonomía de las sesiones cambian completamente. “En este caso, la fuerza mediúmnica es aún más energética físicamente. Golpes tremendos que sacuden los muebles son producidos como si fueran dados con un martillo. La médium transpira, resopla, tiembla, se agita, se contorsiona: la personalidad mediúmnica cambia de carácter y asume una conducta violenta, brutal.”
Por su parte, Richet hizo un resumen de sus investigaciones con Linda Gazzera y registró sus extraordinarias capacidades en la obra Thirty Years of Psychical Research [Treinta Años de Investigaciones Psíquicas], publicada en 1923.
La médium continuó siendo objeto de investigación de otros científicos interesados en los estudios espiritualistas, entre ellos el médico criminalista Cesare Lombroso, quien igualmente reconoció la realidad de aquellos fenómenos; durante las sesiones dirigidas por el Sr. Demaison, las creaciones fluidas provenientes de Linda comenzaron a presentar una fantástica luminosidad, alejando cualquier especulación de fraude. A lo largo de su carrera, sus materializaciones más conocidas fueron las de un oficial de caballería que se identificaba como “Vincenzo” y la de una niña de cuatro años de edad identificada como “Carlotta”. En su columna para el Diário de São Paulo, José Herculano Pires — quien firmaba los artículos con el seudónimo Hermano Saulo — destacó las capacidades de la joven médium italiana en el artículo ‘Fenómeno de Materialización’:
“La señorita Linda Gazzera presentaba una mediumnidad curiosa, capaz de producir fenómenos físicos con extrema rapidez, apenas se apagaba la luz. Guillaume de Fontenay, experimentador francés que participó en las sesiones, observó que en menos de un minuto los fenómenos comenzaban a producirse, de manera intensa y variada. Sin embargo, la médium no soportaba la luz y su guía espiritual, Vincenzo, exigía siempre que se hiciera completa oscuridad en la sala de trabajos. Fontenay entendía que esa fotofobia de la médium podía ser vencida poco a poco. De cualquier manera, los fenómenos obtenidos por Imoda, y después también por Richet, con Linda Gazzera, prueban la excelencia de sus dones mediúmnicos.”
Los hechos mediúmnicos de Linda Gazzera también fueron destacados por otro gran estudioso espírita brasileño: Cornélio Pires:
“Controlada por el Dr. Imoda, en Italia, la médium Señora Gazzera produjo las más notables materializaciones de Espíritus, habiendo contribuido profundamente a afirmar las convicciones del Prof. Richet, endurecido y escrupuloso sabio, vencido por los Hechos Espíritas, como fueron vencidos el gran Crookes y serán vencidos todos los investigadores incrédulos que, sabiamente, investiguen sin espíritu preconcebido.”

Después de prestarse durante años a las investigaciones psíquicas, Linda se casó con Raymond Victor Demaison, uno de los estudiosos espiritualistas a quien ella prestó su mediumnidad para los estudios científicos. Después del matrimonio, la pareja fue a vivir a Winnipeg, Canadá, donde ella tuvo a su único hijo. Finalmente, trasladó su residencia a São Paulo, Brasil, donde desencarnó; su cuerpo fue sepultado en el Cementerio São Paulo, en el barrio de Pinheiros de la capital paulista.
Linda Gazzera vivió en medio de una generación de reconocidos médiums de efectos físicos, incluyendo a su compatriota Eusapia Palladino. Llegó a experimentar sesiones de tiptología, típica de la moda de las Mesas Girantes, pero pronto pasó a una fase de producciones más sofisticadas — dadas sus excepcionales capacidades. Fue un tiempo de intenso debate entre escépticos, materialistas y aquellos que se sentían tocados por la espiritualidad; fenómenos del tipo de materialización de Espíritus, producidos por médiums como Linda Gazzera, fueron fundamentales para sostener la creencia espiritualista. Era necesario que los propios Espíritus se manifestaran — hasta cierto punto de forma escandalosa — para herir los sentidos y el orgullo de los materialistas, evidenciando así la existencia del plano espiritual y la inmortalidad del alma. Es con el apoyo de este “testimonio material” que las ideas filosóficas de los Espíritus pueden llevar a cabo los planes de transformación moral de la humanidad — cuya mayor síntesis se encuentra en los conceptos fundamentales de la Doctrina Espírita codificada por Allan Kardec.

No por menos que eso, el nombre de Linda Gazzera tiene su lugar en la galería de los grandes médiums que prestaron su servicio al bien común y que para siempre serán recordados como contribuyentes del Espiritismo.