Carl Freiherr du Prel

Nació en Landshut, Baviera (Alemania), el 3 de abril de 1839. El barón Carl Du Prel fue un destacado filósofo y uno de los más grandes pensadores modernos, así como uno de los investigadores más sutiles de las cuestiones espirituales.
Oficial del ejército y doctor en filosofía por la Universidad de Tubinga, participó, junto con Lombroso, Schiaparelli, Chiaia, Brofferio, Ermacora, Richet y Aksakof, en los famosos experimentos mediúmnicos realizados en Milán en el año 1892. Ingresó en el ejército para satisfacer las aspiraciones de su padre. Ascendido a teniente, participó en varias batallas en Baviera. Dirigió el campo de concentración de Nemburg. Posteriormente abandonó la carrera militar, con el rango de capitán, en 1872.
Pasó el resto de su vida en Múnich, dedicándose principalmente a los estudios de filosofía y estética, y mostrando un gran interés por el estudio de los fenómenos espiritistas. Influenciado por la filosofía de Kant, se inclinó, bajo la orientación de Hartmann, por un acercamiento entre Schopenhauer y el darwinismo.
La primera edición alemana de la obra de Alexandre Aksakof «Animismo y espiritismo», que refutaba la obra del Dr. Hartmann, se publicó con el título «La hipótesis de los espíritus y sus fantasmas». Aparentemente, esta polémica originó la conversión de Du Prel al espiritismo, ya que tan pronto como Aksakof, por motivos de salud, se vio obligado a cesar la controversia, Du Prel se encargó de mantenerla, en contra de su antiguo maestro. La producción bibliográfica de Carl Du Prel fue considerable (supera las dos docenas). Entre ellas destacamos «El espiritismo», «Lucidez y acción a distancia», «El descubrimiento del alma a través de las ciencias ocultas», etc.
En una de sus obras escribió: «Mientras el hombre siga dudando si es una criatura física y mortal o un ser metafísico inmortal, no tendrá derecho a jactarse de su conciencia personal, ni a limitarse a considerar la muerte como un salto a la oscuridad. Esto no conviene, sobre todo, a un filósofo, cuyo primer deber, según Sócrates, es conocerse a sí mismo». Carl Du Prel falleció en Heiligkreuz (Tirol) en el año 1899.