Rufina Noeggerath (Buena Madre)

Rufina Noeggerath nació en Bruselas el 10 de octubre de 1821.
Estaba casada con un médico e hipnotizador y se supone que él la inició en el conocimiento del magnetismo animal y el sonambulismo magnético. A la muerte de su marido, en 1852, intentó comunicarse con él, lo que la condujo al espiritismo a finales del Segundo Imperio (periodo histórico comprendido entre 1852 y 1870). Además de esta motivación, se interesó por demostrar la supervivencia después de la muerte, siguiendo un enfoque científico.
Como médium, fundó su propio grupo espiritista, que se reunía todos los miércoles y en el que participaban activamente las grandes personalidades del arte y la literatura de la Francia de la época o los seguidores más cercanos del espiritismo. Su principal objetivo era ayudar a todos aquellos que quisieran profundizar en su pasión por las ciencias espiritistas. Sus cualidades morales, su bondad natural y su inagotable caridad le valieron el sobrenombre de Bonne Maman (Buena Madre).
En 1897, a la edad de 76 años, publicó su principal obra espiritista (La Survie), con prólogo de Camille Flammarion.
Rufina Noeggerath murió en 1908, a los 87 años. Su tumba se encuentra en el Père Lachaise de París (Francia).