Reconstrucción desde el alma: Sociedad de estudio Psicologico «Amor a la Moral» sigue vivo

Lo que azotó Santiago de Cuba en 2012 fue más que una simple tormenta. El huracán Sandy dejó tras de sí escombros, dolor y una profunda herida, también en el corazón de la comunidad espiritista. El centro «Amor a la Moral», un lugar de consuelo, aprendizaje y esperanza, quedó devastado hasta los cimientos. Los suministros de ayuda que aún quedaban desaparecieron en medio del caos de la emergencia: saqueados, expoliados. Solo quedaron unos bancos… y la imagen de Allan Kardec. Era como si el espíritu mismo hubiera montado guardia.
Pasaron los años. La entrada del centro permaneció abierta, no como una invitación, sino como un testigo mudo de la pérdida, como un monumento a la vulnerabilidad. Pero la fe de las personas permaneció. Silenciosa, persistente, inquebrantable. En conversaciones, en oraciones, en el recuerdo de lo que fue y de lo que volverá a ser.
En el centro de toda esta esperanza, este trabajo silencioso y esta perseverancia se encontraba una mujer: Ivony Recasen Fajardo junto a los miembros de «Amor a la Moral». Incansablemente, luchó por este momento en nombre del mundo espiritual. Con dedicación, valentía y una profunda confianza en las enseñanzas del espiritismo, trabajó – contra las adversidades del tiempo y a menudo en silencio – para lograr este nuevo comienzo. Fue a la vez la voz, el corazón y la mano, impulsada por la fe en que «Amor a la Moral», podía resurgir.
Ahora, en agosto de 2025, la entrada finalmente se volvió a cerrar. Una puerta que se puede volver a cerrar, tan simple y, sin embargo, tan significativa. Es más que un avance en la construcción. Es una señal: seguimos aquí. No nos rendimos. Creemos en la reconstrucción, no solo con piedras, sino con el espíritu y el corazón.
Para «Amor a la Moral», este momento es un símbolo del retorno a la dignidad, a la paz, al orden interior. Y para el movimiento espírita de Santiago de Cuba es un gran triunfo. En medio de las dificultades económicas y los retos sociales, el centro demuestra que la fe y la comunidad pueden perdurar incluso después de los reveses más duros. Que este nuevo comienzo sea una luz, no solo para los miembros de «Amor a la Moral», sino para todos aquellos que creen en el poder de el amor y el espíritu.
Este desarrollo nos llena de gran alegría espiritual y refuerza nuestro compromiso con la difusión de las enseñanzas espíritas.
Yaimary Silvera Batista
José Fernando Labrada Silvera
Rigoberto Vecino Sánchez
Ejecutivo de Unión Espírita – Nuevo Renacer