Francisca Suárez González (1861-1925)

Escritora, espiritista y activista anticlerical, Francisca Suárez González perteneció a la primera promoción de espiritistas puertorriqueñas; un grupo de mujeres educadas, activas en el estudio y en la experimentación espírita. Hija de Antonio Suárez y Rafaela González, natural de San Thomas, Suárez era ciega, pero recibió la primera educación de su madre, quien ejercía la profesión de obstetricia, aunque vivían modestamente. Como Agustina Guffain, Simplicia Armstrong de Ramú y Dolores Baldoni, perteneció a la junta editorial de El Iris de Paz, una revista espírita dirigida por Guffain que se publicó en Puerto Rico entre 1899-1912. Francisca Suárez se destacó por la publicación de dictados de ultratumba. Era médium semimecánica y sus obras, publicadas en Puerto Rico, se difundieron por toda la Isla gratuitamente en apoyo de la propaganda espírita. Suárez estudió y practicó el Espiritismo kardeciano. Absolutamente defendió el valor y la dignidad de los pobres y de las mujeres y se entregó con ardor a la parte experimental del Espiritismo. Ayudó a sostener y a transformar la sociedad puertorriqueña durante la transición colonial de España a los Estados Unidos, ofreciendo una visión esperanzadora que se basó en una moral espírita, racional y equitativa. Con su literatura y escritura periodística produjo un contra-discurso donde la mujer desempeña un rol protagónico que prometía transformar los espacios donde la sociedad puertorriqueña producía sus leyes y sus normas: en la casa, la Iglesia, y el estado…