Filomento de Miranda

Más conocido como Filomeno de Miranda: fue durante muchos años colaborador destacado del Movimiento Espirita de Bahía, culminando con su elección para la Presidencia de la Unión Espirita Baiana, sustituyendo a Jose Petitinga, cuando éste retomó al Plano Espiritual, el 25 de mayo de 1939, en Salvador.
Manuel Filomeno de Baptista de Miranda nació el 14 de noviembre de 1876: en Jangada, municipio del Conde en Estado de Bahía Sus padres fueron Manoel Baptista de Miranda y Doña Umbelina María de Concepción.
Se diplomó en la Escuela Municipal de Bahía: hoy Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Federal de Bahía: culminó su grado académico en el año 1910: como Bachiller en Comercio y Hacienda. Ejerció su profesión con mucha rectitud: siendo un ejemplo de eficacia en el campo profesional. Ayudaba siempre a todo el que lo solicitaba, aunque no pudiesen retribuir sus servicios.
Fue tan grande en su conducta como en su modestia. Debilitado por una enfermedad pertinaz, en 1914, habiendo consultado a diversos médicos sin resultado positivo, fue curado por el médium Saturnino Favila, en la ciudad de Alagoiñas, con pases y agua fluidificada, complementando la cura con algunos remedios de Plantas Medicinales.
En esa época: en un viaje hacia Salvador, conoció a José Petitinga, que le invitó a frecuentar la Unión Espirita Baiana. A partir de entonces Filomeno de Miranda se interesó por el estudio y práctica del Espiritismo, convirtiéndose en uno de los más firmes adeptos de sus enseñanzas. Fiel discípulo de Petitinga, fue un auténtico embajador del Movimiento Espirita de Bahía, con capacidad para resolver todos los asuntos pertinentes de los Centros Espiritas.
Al servicio de la Causa, visitaba periódicamente las Sociedades Espiritas de la Capital y del Interior, procurando soluciones para cualquier dificultad. Delicado, educado y sobre todo decidido en el trabajo, no daba tregua a los ataques sin sentido: cometidos por religiosos y científicos que trataban de desmentir el trabajo de los Espiritas.