Fe y responsabilidad en tiempos difíciles: Un llamamiento a la unidad

Queridos hermanos y hermanas,
Tened buen ánimo en estos tiempos difíciles, en los que las tribulaciones terrestres os han hecho sufrir al máximo. Espiritistas, continuad teniendo fe en nuestro Padre y en vuestra misión divina con la que ÉL os comisionó hace eones de años. Pues cada sufrimiento que ÉL os impone no es con el propósito de un castigo común, sino para limpiaros de la escoria de vidas pasadas y para fortaleceros. Como espiritualistas, ustedes saben esto, así que siempre estén conscientes de ello. Un diamante no es más que un trozo de carbono, que sólo alcanza su verdadera belleza y brillo radiante a través de una enorme presión, golpes de martillo y un largo pulido. Tú eres como este trozo de carbono al principio de tu viaje, pero llevas el potencial del diamante dentro de ti. Espiritistas de este mundo, ha llegado el momento de que os unáis.
El año pasado comenzaron los preparativos, este año el fuego arderá y se extenderá. Sois los faros dispersos de nuestro Padre que los ha esparcido por todo el globo. Ahora formen juntos una red resplandeciente en beneficio de la humanidad. Porque ahora es el momento de la ascensión de este planeta hacia la siguiente fase. Será un tiempo duro pero alegre mientras cumplís la voluntad de nuestro Señor. Nunca os canséis de cumplir con vuestro sagrado deber, incluso bajo las mayores tribulaciones. Porque a pesar de las grandes cargas y del duro trabajo, vuestros corazones rebosarán de felicidad. Tened la seguridad de que nuestro Padre os sostendrá de la mano incluso en la mayor tormenta.
Vosotros, médiums entre los espiritistas, sois bendecidos y advertidos para que no guardéis bajo llave vuestras capacidades dadas por nuestro Padre, ni hagáis mal uso de ellas o intentéis amasar riquezas con ellas. Por el contrario, se os exhorta a refinar y perfeccionar vuestras capacidades y, como verdaderos servidores del Padre, a utilizarlas para ayudar a aquellos que aún son ignorantes en el camino hacia su salvación. Sabed que ninguno de vosotros es inútil y carece de importancia.
Cada uno de vosotros es un pequeño engranaje de una máquina gigantesca; si un engranaje se rompe, la máquina funciona más lenta y difícilmente. Por tanto, no penséis que uno de vosotros es mejor o peor, más importante o menos importante.
Benditos sean mis hermanos y hermanas.
Un guardián
08.01.2025
Psicografiado por la médium Daniela M.