Agradecimiento

Son sus escritos preciosos… ¿Qué quieres pues que yo diga, de Teresa, alma amiga, que habita en mi corazón? Ella impregnó mi dolor del perfume a rosas frescas, de sonrisas los enojos, apartando los abrojos del camino y las torpezas.
Me enseñó a sentir que el alma, en el amor se cultiva, haciéndose antorcha viva y lucero mañanero, mostrándome a Dios primero cada día de mi vida.
Ella te alienta y anima. Como ella, te amo yo, siéntete libre y dichoso, y en tu misión valeroso, que en ella va el Redentor. Con su inspiración divina hará sosegar tu alma, dando consuelo en la calma y endulzando tu dolor. Embriágate del amor que desde el cielo te envía y de Dios, la esencia viva, que te cubra en esplendor.
Os agradezco a los dos por compartir ese amor que en tu escritura se expresa, pues mi alma sigue presa como en antaño quedó. Si al leerlos lloré yo, fue por sentir añoranza, por esa dulce semblanza que con ella se marchó.
Perdona pues la emoción que mi razón desbarata, pues cual tormenta desata los recuerdos de un amor…
Teresa de Jesús
Psicografiado por Antonio Hernández Lozano