José Damasceno Sobral

Nacido el 25 de septiembre de 1924 en la ciudad de São João Del Rei, en el estado de Minas Gerais, falleció el 26 de septiembre de 2004, a los 80 años de edad. Se dedicó con fervor al espiritismo, colaborando en la fundación de varios Centros Espiritistas. Participó activamente en la fundación de la Fraternidad Espiritista Paulo de Tarso, junto con otros valientes compañeros, como João Gil de Lima, José Geraldo de Castro y Vicente de Paula Nóbrega. Esta labor se inició en Vila São João Batista, bajo un árbol, donde se reunían para estudiar y prestar asistencia a los necesitados en el año 1951, trasladándose posteriormente a su propia sede, situada en la calle Jamaica, 30, en el barrio de Itapoã, bajo la coordinación de Euller Moura Soares. En junio de 1954, fue uno de los fundadores del Centro Espírita Bezerra de Menezes —el Apóstol del Bien—, situado en la calle Nilo Peçanha, 717, en el barrio de Boa Vista, junto con Betinho, Lafayete P. Veiga, Milton Magalhães y José Maria.
En el año 1957, junto a las parejas: Joaquim Honório de Abreu y Anna M. Abreu, Honório Onofre de Abreu y Nilza Ferreira de Abreu, Oswaldo de Abreu y Maria José de Abreu, Leão Zállio y Sebastiana Clemente Zállio, Hely Moreira y Maria Amélia Moreira, Sobral participó en la fundación del Grupo Espírita Emmanuel, cuya tradición y compromiso con los estudios profundos de la Doctrina y el Evangelio de Jesús perduran hasta hoy, dando apoyo al Movimiento de Unificación en Minas. En 1960, aún junto a Betinho y otros compañeros, fundó el GEAL —Grupo Espírita André Luiz— en el barrio de Horto. En 1968, Sobral conoció al Sr. Manoel Alves y al Grupo Espírita Irmão Frederico, con quienes y donde pasó a actuar activamente durante muchos años. En el año 1987 se inició en su casa la tarea de la pintura mediúmnica con el médium Hércules Luiz Fernandes, quien produjo hermosas obras bajo la dirección segura y disciplinada de su experimentado orientador, hasta que dicha tarea se trasladó al Grupo Espírita Amor e Trabalho, de Barreiro de Cima.
Cabe destacar su lucha contra el mal de Parkinson durante muchos años, lo que no le impidió continuar con sus labores por el Consolador. Sobral formó parte, junto con Honório, Oswaldo, Leão y otros compañeros, del trabajo de unificación del Movimiento Espiritista en la Unión Espiritista de Minas Gerais, en un esfuerzo por fortalecer los órganos federativos que han estado luchando por unir a la familia espiritista en torno al Evangelio de Jesús y a la práctica sustanciosa de la caridad, con espíritu de edificación y fraternidad viva. Llegó a formar parte de la Junta Directiva de la Alianza Municipal Espírita (AME – BH) y cabe destacar su participación y su compromiso doctrinal y evangélico en la Sala 24 de la Casa-Máter del Espiritismo en Minas (UEM), donde, junto a los compañeros citados y, más adelante, con José Mário Sampaio y Manoel Alves, entre otros denodados servidores de la Doctrina y del Evangelio, durante muchos años, estudiaron la Doctrina Espírita, la Medianidad y el Evangelio, y el denominado «miudinho», es decir, el Estudio Minucioso del Nuevo Testamento, tuvo allí, al igual que en el Grupo Emmanuel, un papel destacado e importante.
De este grupo, interesado en dinamizar el conocimiento espiritista y la integración de los corazones con el mensaje redentor de Jesús, surgió la tabla de los 15 principios doctrinales, que sintetiza el contenido del Espiritismo de Allan Kardec: Dios, Jesús, Espíritu, Periespíritu, Evolución, Libre Albedrío, Causa y Efecto, Reencarnación, Pluralidad de los Mundos Habitados, Inmortalidad del Alma, Vida Futura, Plano Espiritual, Medianidad, Influencia de los Espíritus en nuestra Vida, Acción de los Espíritus en la Naturaleza— y muchos otros trabajos que hasta hoy son utilizados por el Movimiento Espiritista de Alterosas y de otras regiones del país.