Хвастовство любовью

No es pereza o desencanto, lo que sublima el momento del hombre en un mundo incierto, que se vuelca en calentura, la firme bravura, la constancia y el tesón, que provienen de mi Dios, para borrar los lamentos, del corazón que está abierto para sentir su esplendor.
Pues la Gloria del Señor, presente se hace al instante, ante cualquier caminante que en su delirio conduce, como el río con su cauce hacia un destino certero; haciéndose ya primero y sin dolor que le espante, a levantar estandarte en la Obra del Cordero.
Es mi Jesús Redentor, el portento que en mi arde, y hago de su amor alarde hacia el hombre que es mi hermano, y que se volvió inhumano con su actitud tan cobarde; sellando el tiempo con sangre que le marcara el destino hacia rumbos y caminos, otros cielos y otros aires.
¡Misericordia!, mi Dios, para el hombre de este mundo, que trastoque en un segundo la ira, odio y venganza, por amor y la esperanza, que así en el Astral convino, regenerando su sino a la Luz de tu semblanza, y por ti sienta añoranza olvidando el desatino.
Тереза де Хесус
Psicografiado por Antonio Hernández Lozano