Lauro Michielin

El abogado y profesor de sociología Lauro Michielin nació en el año 1920. Provenía de una familia católica y, durante su adolescencia, estudió en un internado dirigido por sacerdotes en Campinas, estado de São Paulo. Sin embargo, terminó convirtiéndose en ateo, al no creer en los dogmas religiosos que le habían sido impuestos y con los que no estaba de acuerdo, pues le parecían absurdos e irracionales. Así, hasta conocer el Espiritismo, Lauro Michielin se declaró ateo, ya que no podía aceptar una fe que no estuviera fundamentada en la razón.
Fue en la Facultad de Derecho del Largo de São Francisco donde tuvo su primer contacto con los fenómenos y las manifestaciones de la vida espiritual. En la pensión donde vivía, al apagar la luz de su habitación para dormir, escuchó varios golpes en los muebles y comenzó a preguntarse de dónde provenían. Encendió la luz y los golpes cesaron. ¿Serían ratones? Después de comprobarlo, no encontró nada. Volvió a apagar la luz y los mismos golpes reaparecieron. Entonces se le ocurrió la posibilidad de que pudiera tratarse de un espíritu. Un fuerte golpe, inmediatamente después, pareció confirmar su hipótesis, como si alguien estuviera leyendo sus pensamientos. Pensó entonces: «Si eres un espíritu amigo, da un golpe; si eres un espíritu enemigo, da dos». Un único golpe respondió a su pregunta de forma alentadora. A partir de ese momento, continuó aquel diálogo investigativo, aunque de manera muy limitada, formulando preguntas que solo podían responderse con un sí (un golpe) o un no (dos golpes).
Lauro Michielin fue el creador del proyecto arquitectónico y el primer presidente del Sanatorio Espírita Antonio Luiz Sayão, un hospital con más de 700 camas que, al ser inaugurado, llegó a ser uno de los diez hospitales más grandes de Brasil. Actualmente se conoce como Clínica Sayão. Para comprender la magnitud del desafío que enfrentó este grupo de valientes idealistas, es necesario recordar que, en la década de 1950, hacía falta mucho valor para defender el Espiritismo y sus ideales —considerados por muchos como «cosa del diablo»—. Esta postura le costó a Lauro Michielin la excomunión pública, pronunciada durante una ceremonia celebrada por el canónigo de la Iglesia Matriz de Araras, quien argumentó que aquellas campañas estaban desviando recursos valiosos e importantes que debían destinarse a la Iglesia Católica.
Muchos años después, el mismo canónigo, ya anciano y casi ciego, asistió al velatorio de Lauro Michielin acompañado por el sacerdote que lo había sucedido. Humildemente pidió permiso a su viuda, Aparecida Crepscki Michielin, y le administró la extremaunción. Lauro Michielin también formó parte del equipo responsable de la creación del Anuario Espírita, una de las publicaciones de divulgación del Espiritismo más prestigiosas. El Anuario Espírita fue el punto de partida para la creación del IDE (Instituto de Difusión Espírita de Araras), que en 2013 cumplió cincuenta años de existencia, dedicándose a editar y distribuir obras espíritas en Brasil y en diversos países del mundo.
Dejó una valiosa contribución bibliográfica, entre cuyas obras destacan Más allá de las fronteras del mundo (Além das Fronteiras do Mundo), Rumbo al Infinito (Rumo ao Infinito), Palestina en tiempos de Jesús (Palestina no Tempo de Jesus), entre otras. Estas publicaciones fueron editadas con el propósito de recaudar fondos para la construcción del Sanatorio Antonio Luiz Sayão. Lauro Michielin falleció a consecuencia de un accidente automovilístico el 24 de junho de 1976.