{"id":8245,"date":"2025-06-03T10:53:47","date_gmt":"2025-06-03T10:53:47","guid":{"rendered":"https:\/\/nuevo-renacer.com\/?page_id=8245"},"modified":"2025-06-03T11:24:45","modified_gmt":"2025-06-03T11:24:45","slug":"fabiano-de-cristo","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/nuevo-renacer.com\/it\/fabiano-de-cristo\/","title":{"rendered":"Fabiano de Cristo"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-dca6223f alignfull uagb-is-root-container\"><div class=\"uagb-container-inner-blocks-wrap\">\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-de578e29639e2d78c8e7addd9484f561 wp-block-paragraph\"><strong>Fabiano de Cristo<\/strong><\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-e8dad0e1 alignfull uagb-is-root-container\"><div class=\"uagb-container-inner-blocks-wrap\">\n<figure class=\"wp-block-image alignleft size-full is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"465\" height=\"375\" src=\"https:\/\/nuevo-renacer.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/images-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8250\" style=\"width:270px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/nuevo-renacer.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/images-1.jpg 465w, https:\/\/nuevo-renacer.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/images-1-300x242.jpg 300w, https:\/\/nuevo-renacer.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/images-1-15x12.jpg 15w\" sizes=\"(max-width: 465px) 100vw, 465px\" \/><\/figure>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-7da3a437 alignfull uagb-is-root-container\"><div class=\"uagb-container-inner-blocks-wrap\">\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-bc25e7870dc94e87a56b2d78ccd322fa wp-block-paragraph\">En Soengas, a orillas del r\u00edo Mi\u00f1o, Portugal, en una familia pobre, como muchas de ese pueblo, que viv\u00eda del cuidado de las ovejas y, cuando hab\u00eda cosecha, eran las uvas las que ayudaban a poner algunos centavos en las casas muy pobres, para que pudieran alimentarse mejor y nutrir a sus hijos, el 8 de febrero de 1676 naci\u00f3 el nuevo \u00abpastor de ovejas de Jes\u00fas\u00bb, el ni\u00f1o recibi\u00f3 el nombre de Jo\u00e3o Barbosa, m\u00e1s tarde Fabiano de Cristo, reencarnaci\u00f3n del padre Jos\u00e9 de Anchieta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-293f636ba52a4518dc15791392c09074 wp-block-paragraph\">Ya adulto, Jo\u00e3o Barbosa quer\u00eda prosperar. Pensaba en salir de ese lugar para encontrar otras ocupaciones. As\u00ed, se mud\u00f3 a la ciudad de Oporto. Se convirti\u00f3 en comerciante. Todo iba bien, pero los rumores de que en Brasil hab\u00eda mucho oro y muchos ya se hab\u00edan enriquecido con \u00e9l, hicieron que Jo\u00e3o decidiera partir hacia Brasil. Se fue al estado de Minas Gerais. Trabaj\u00f3 duro y consigui\u00f3 una buena fortuna. Decidi\u00f3 mudarse a Parati, R\u00edo de Janeiro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-db9910631c4a1a378fe602bac943c318 wp-block-paragraph\">Intent\u00f3 ayudar a todos sus familiares, amigos y necesitados de todas las formas posibles, con dinero, medicinas y alimentos. Pero Barbosa no estaba satisfecho, algo dentro de \u00e9l le imped\u00eda hacer otras cosas. \u00bfQu\u00e9 ser\u00eda? \u00bfPor qu\u00e9 esa insatisfacci\u00f3n si ten\u00eda todo lo que quer\u00eda? En los negocios, su suerte era infinita, bastaba con poner las manos y el dinero se multiplicaba. Barbosa llega a la conclusi\u00f3n de que debe haber algo m\u00e1s all\u00e1 del oro. Su alma ped\u00eda otros caminos. Estaba casi seguro de que su verdadera tarea en la Tierra a\u00fan no hab\u00eda comenzado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-6027c425bce3f1dac508a7c2cb4624d3 wp-block-paragraph\">Corre el a\u00f1o 1704. Barbosa caminaba pensativo por las calles desiertas de aquella fr\u00eda noche. Acababa de atender una petici\u00f3n de una familia que necesitaba alimentos y ropa de abrigo. \u00bfY ahora qu\u00e9 hacer? Segu\u00eda sintiendo un vac\u00edo interior. De repente, ve que mucha gente pasa esquivando algo que yace en la acera. \u00bfQu\u00e9 ser\u00eda? \u00bfPor qu\u00e9 no se deten\u00edan a ver de qu\u00e9 se trataba? Acelera el paso y se encuentra con una persona retorci\u00e9ndose en el suelo fr\u00edo. Parece que su sufrimiento era muy doloroso. Se agacha y lo recoge en sus brazos. Ese cuerpo temblaba y el sudor le corr\u00eda por la cara. Barbosa dice:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-d2da952fc210a0d1efabe470d68c1593 wp-block-paragraph\">&#8211; Vamos, amigo, no tengas miedo, intentar\u00e9 ayudarte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-831dfcf46fb266e4a0b7ae556663bf78 wp-block-paragraph\">Barbosa siente algo extra\u00f1o y le parece que una luz sale de su coraz\u00f3n. De repente, los ojos de aquel desconocido se abren y, con dificultad, dice:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-2e0c5bd617dd133740db504749d70554 wp-block-paragraph\">&#8211; He sido v\u00edctima de unos ladrones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-e1449483f316e7765069649007deb434 wp-block-paragraph\">&#8211; No hables ahora. Cerca de aqu\u00ed hay una posada. All\u00ed estar\u00e1s m\u00e1s c\u00f3modo y ser\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil atenderte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-04215bb2f2d996d03bf4815d3cb78ba2 wp-block-paragraph\">Barbosa no se mueve y pasa la noche tratando de bajar la fiebre del pobre hombre. En medio de sus delirios, este mira con ternura a Barbosa y, tratando de sostener una de sus manos, le dice:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-f08157536700b43baf831a542f9aa202 wp-block-paragraph\">\u2014Por fin vienes a mi regazo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-b5f583d2e15fc4fc22a85308087cc5a8 wp-block-paragraph\">\u2014Pero \u00bfqui\u00e9n es usted, que parece conocerme?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-98b7c2cf45d810da52692705d2801971 wp-block-paragraph\">\u2014Soy aquel a quien sirves desde hace muchos siglos. Has vuelto a buscarme porque te has cansado de acumular bienes materiales, pero has venido a m\u00ed porque buscas atender a los afligidos, apaciguando el hambre del cuerpo. Pero tu coraz\u00f3n inundado de luz alcanza mucho m\u00e1s. Para seguir sirvi\u00e9ndome, ve donde el dolor es inmenso. Seca las l\u00e1grimas maternas, ense\u00f1a el camino del Bien a quienes se desv\u00edan por arrastres y tentaciones inferiores. Ve que ha llegado el momento de que encuentres el verdadero tesoro que est\u00e1 en las Leyes de nuestro Padre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-8d5aa0601bf78bcb3336f5b4b56f5f4c wp-block-paragraph\">\u2014Pero, \u00bfqui\u00e9n es usted en realidad? \u2014pregunta Barbosa afligido.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-d905b28ae6497bfbf634631a24da826f wp-block-paragraph\">Por lo tanto, da todo lo que tienes y tendr\u00e1s la vida eterna. Me tendr\u00e1s por completo, y as\u00ed trabajaremos juntos al servicio de nuestro Padre. Grandes l\u00e1grimas rodaron por los ojos de Barbosa, que ahora tendr\u00eda mucho en qu\u00e9 reflexionar. Ya hab\u00eda amanecido y Barbosa abandon\u00f3 la posada sintiendo que el sol quer\u00eda iluminar su mente. El d\u00eda fue angustiante para Barbosa. La noche hab\u00eda sido de insomnio. Todo estaba confuso. Las palabras que hab\u00eda escuchado de aquel hombre a\u00fan estaban visibles en sus ojos y o\u00eddos. Renunciar a todo, le hab\u00eda pedido. Dec\u00eda ser Cristo. As\u00ed, Barbosa consigue, casi al amanecer, conciliar el sue\u00f1o. Se ve en la espiritualidad. Una figura dulce y luminosa, con un h\u00e1bito franciscano, se acerca y, sonriendo, le tiende la mano. Barbosa, cayendo de rodillas, dice emocionado:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-a88974194b30e9901f73cbe86e4e50e1 wp-block-paragraph\">\u2014Yo soy el Cristo, hijo m\u00edo, y he vuelto para buscarte y recordarte tu verdadera misi\u00f3n. A todos los que sirvas, ser\u00e1 a m\u00ed a quien estar\u00e1s sirviendo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-a24e4a4893b9f55d942684bf2ed17c5b wp-block-paragraph\">&#8211; \u00a1Francisco de As\u00eds! &#8211; reconociendo al gran amigo de anta\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-503e4c37497ea8fe1bdc6499a5001655 wp-block-paragraph\">&#8211; Muy bien, hermano m\u00edo &#8211; dice Francisco de As\u00eds -, si tu coraz\u00f3n anhela socorrer a los afligidos y servir al Se\u00f1or Jes\u00fas, ven conmigo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-bde897a130b65ec21ac27e6df571994e wp-block-paragraph\">&#8211; Pero tengo que despojarme de los bienes terrenales.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-57f5b269b8544117644d57743ac5f081 wp-block-paragraph\">El \u00abpobre de Dios\u00bb le habl\u00f3 con suavidad:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-f5d21edaa9cab004d658bfd704adf748 wp-block-paragraph\">&#8211; Los bienes de la vida eterna son los que deben atesorarse, Barbosa. De ahora en adelante, el Evangelio ser\u00e1 tu mayor tesoro. No pierdas m\u00e1s tiempo. Apl\u00edcalo en la pr\u00e1ctica de la mayor caridad, entre todos. Ya no tendr\u00e1s que recorrer muchos lugares para hablar de la paz y el amor de Cristo. Muchos te buscar\u00e1n y t\u00fa les guiar\u00e1s para que encuentren el Reino de Dios. Para que puedas trabajar con tranquilidad, tu labor ser\u00e1 sencilla. Tu coraz\u00f3n se nutrir\u00e1 de paciencia y resignaci\u00f3n. Tu cuerpo sufrir\u00e1 para que tu esp\u00edritu se libere de las tentaciones de la carne.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-ba50439c1f793feaa21cc57b80c9ebf0 wp-block-paragraph\">Poco a poco, las palabras de Francisco de As\u00eds se volvieron incomprensibles y la figura desapareci\u00f3. Barbosa abri\u00f3 los ojos, despertando y sin saber por qu\u00e9 el Convento de Santo Antonio, all\u00ed mismo en R\u00edo de Janeiro, apareci\u00f3 en su memoria. Era all\u00ed donde continuar\u00eda su misi\u00f3n en la Tierra. Y una sonrisa de felicidad se dibuj\u00f3 en su rostro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-f1458b1b679a6b858e40ebb1c5aa2d58 wp-block-paragraph\">Barbosa se deshizo de todos sus bienes terrenales. Primero don\u00f3 al Convento de San Bernardino de Siena, en Angra dos Reis, y luego fue al Convento de Santo Antonio, en R\u00edo de Janeiro, esto alrededor de 1705. Con su aspecto sencillo, ya vestido con el h\u00e1bito franciscano y descalzo, llama a la puerta del convento y es recibido por el superior. Este recibe a Barbosa con alegr\u00eda y le agradece la dote recibida. Barbosa, emocionado, dice que le gustar\u00eda quedarse all\u00ed para servir, aprendiendo a amar al pr\u00f3jimo como Jes\u00fas ense\u00f1\u00f3 en sus lecciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-db0c169dd09bdd16893e57a716cc12dc wp-block-paragraph\">\u2014Si ese es su deseo \u2014dice el superior\u2014, aun sabiendo que la funci\u00f3n que desempe\u00f1ar\u00e1 aqu\u00ed es la m\u00e1s humilde, porque es usted laico. Su vida ser\u00e1 completamente diferente, sin ning\u00fan lujo. Su habitaci\u00f3n ser\u00e1 una simple celda, con solo un catre y una peque\u00f1a mesa con una silla y una jarra con un vaso de agua, para saciar su sed. Su funci\u00f3n ser\u00e1 la de portero del convento de Santo Antonio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-7f3fa6a7291995965b29d6b84689b39b wp-block-paragraph\">\u2014\u00a1Estoy feliz, se\u00f1or! Le agradezco que me permita ingresar en este lugar y poder hacer \u00fatil mi vida, en contacto con el dolor ajeno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-c08ac42ea91da9bec9f36e6c45a39fee wp-block-paragraph\">\u2014Pues bienvenido y que Dios te bendiga. A partir de ahora tu nombre ser\u00e1 Fabiano de Cristo, por haber renunciado a todo en nombre de Jesucristo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-b013d631cd87b78d9c3802ae3a1bc954 wp-block-paragraph\">Fabiano de Cristo comenzaba su nueva vida. All\u00ed escuchar\u00eda a sus semejantes, llorar\u00eda con sus dificultades f\u00edsicas y espirituales, pero sabr\u00eda que de esa manera estar\u00eda con el Maestro Jes\u00fas. Las l\u00e1grimas rodaron una vez m\u00e1s por las mejillas del ahora fray Fabiano de Cristo, cuya \u00fanica bandera enarbolar\u00eda de ahora en adelante ser\u00eda la \u00abCaridad\u00bb. En el momento de su elevaci\u00f3n al Se\u00f1or, sinti\u00f3 la presencia fraternal de su patr\u00f3n, Francisco de As\u00eds. Fabiano realizaba su tarea con todo amor. Consolaba a todos los afligidos, curaba heridas profundas, f\u00edsicas y espirituales. Se desdoblaba con facilidad y socorr\u00eda a los enfermos a grandes distancias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-6bbb3b9c90c4725f71817be152cc8b66 wp-block-paragraph\">Su fama se extend\u00eda por todas partes. Nunca se quejaba de cansancio, siempre estaba dispuesto, a pesar de sufrir profundamente por una gran herida en la pierna que le provocaba intensos dolores, pero Fabiano no se quejaba. Ninguno de sus compa\u00f1eros del convento le vio jam\u00e1s quejarse de dolor o cansancio. A pesar de no tener conocimientos de enfermer\u00eda, en 1708 se le asign\u00f3 el cargo de enfermero, ya que la medicaci\u00f3n que utilizaba para las enfermedades f\u00edsicas y espirituales era el agua fluidificada por sus manos y sus oraciones a la Virgen Mar\u00eda de Nazaret. Este procedimiento de Fabiano, que consist\u00eda simplemente en administrar agua a los enfermos y verlos curados poco despu\u00e9s, llam\u00f3 la atenci\u00f3n del Dr. Fortes, que tambi\u00e9n atend\u00eda voluntariamente en el convento y en su consultorio. Fabiano le ayudaba en todo, por lo que, en cierta ocasi\u00f3n, el Dr. Fortes llam\u00f3 a Fabiano y le dijo:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-239b1d613b33231a5fb499b3bde1b7dd wp-block-paragraph\">&#8211; Observo, fray, su dedicaci\u00f3n a los enfermos, y s\u00e9 que lo \u00fanico que hace es darles agua y limpiarles las heridas. Veo que, poco despu\u00e9s, los enfermos mejoran y se curan r\u00e1pidamente. \u00bfQu\u00e9 hay en esa agua? \u00bfQu\u00e9 medicamento le echa?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-12426213db1101bdb9fa8614137615bc wp-block-paragraph\">\u2014No hago m\u00e1s que rezar, se\u00f1or. Le pido a nuestro Padre y a Jes\u00fas, el verdadero m\u00e9dico, que ayude a sanar las heridas del alma y del cuerpo de las criaturas. Si es la voluntad del Padre, el enfermo tambi\u00e9n se cura por su fe. Creo que si usted hace lo mismo, \u00c9l le atender\u00e1 con mucha m\u00e1s facilidad, ya que usted es m\u00e1s sabio que yo en cultura y conocimientos m\u00e9dicos. Yo no soy nada.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-24da9d3b43068bcf58526777fd068433 wp-block-paragraph\">Se sabe que, a partir de ese d\u00eda, el Dr. Fortes era visto a menudo con las manos sobre el vaso de agua antes de d\u00e1rselo a los enfermos. Mucho logr\u00f3 el gran Fabiano de Cristo. Trabaj\u00f3 durante 38 a\u00f1os con total dedicaci\u00f3n a la puerta del convento y prestando ayuda en todas partes. Era profundamente respetado por todos. Su humilde presencia restablec\u00eda la paz por dondequiera que pasaba. Predijo su fallecimiento tres d\u00edas antes. Avis\u00f3 a sus compa\u00f1eros de este acontecimiento. Era el 14 de octubre de 1747. Fabiano se dirige al superior del convento para despedirse y tambi\u00e9n para obtener permiso para abrazar uno por uno a los enfermos y amigos que all\u00ed encontr\u00f3, y a los que ahora tendr\u00eda que dejar.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-77fa0f8700816c622d38400a190f9302 wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfA d\u00f3nde ir\u00e1s, querido Fabiano? \u00bfPretendes viajar?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-1b2139cadba04452d69ca2173b5c7f60 wp-block-paragraph\">\u2014S\u00ed, un largo viaje, pero ir\u00e9 feliz. Creo que Dios me quiere en otros lugares.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-9c7d4ee30f225b518a46223af4958bdd wp-block-paragraph\">El superior entendi\u00f3 a qu\u00e9 se refer\u00eda Fabiano. Profundamente emocionado, abraza a ese anciano que, con setenta a\u00f1os, los ha vivido solo para sus semejantes. Al d\u00eda siguiente, 15 de octubre de 1747, Fabiano a\u00fan animaba a los enfermos, consol\u00e1ndolos con sus oraciones. El 16 de octubre de 1747, todos quer\u00edan entrar en la celda donde se encontraba Fray Fabiano de Cristo. Quer\u00edan devolverle, de alguna manera, el cari\u00f1o que siempre hab\u00edan recibido de ese enorme coraz\u00f3n. Las l\u00e1grimas corr\u00edan por todos los rostros. \u00bfC\u00f3mo vivir sin la presencia de aquel que solo transmit\u00eda amor y alegr\u00eda? \u00bfD\u00f3nde buscar la alegr\u00eda para vencer el dolor? Y Fabiano respondi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-012be0c4a722c51c43e844140b4dd0ec wp-block-paragraph\">\u2014En Dios, hijos m\u00edos. Buscad estar siempre en el regazo de Cristo. Solo \u00c9l podr\u00e1 ayudaros, \u00a1no lo olvid\u00e9is nunca!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-9c73ce01d6576bf1c9420e7feb1b111b wp-block-paragraph\">17 de octubre de 1747. Fabiano de Cristo fallece. Una inmensa romer\u00eda se dirige hacia el Convento de Santo Antonio. Todos quieren despedirse de aquel que, descalzo, entr\u00f3 en ese convento para cambiar el rumbo de aquellos corazones y de otros que en la puerta encontraron la semilla del Amor y la Luz del Maestro Jes\u00fas. Legiones de esp\u00edritus acuden al encuentro de Fabiano. Deja ese cuerpo para, en esp\u00edritu, seguir esparciendo su perfume por donde pasa y envolver en luz muchos corazones que elevan sus plegarias hacia \u00e9l, pues el regreso es de paz y fortalecimiento renovado. \u00abEl Padre de los Pobres part\u00eda de la Tierra, pero est\u00e1 eternamente en cada ser\u00bb, respondi\u00f3 con estas palabras su eterno compa\u00f1ero Francisco de As\u00eds.<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-7ecec640 alignfull uagb-is-root-container\"><div class=\"uagb-container-inner-blocks-wrap\"><\/div><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-4be99b5d alignfull uagb-is-root-container\"><div class=\"uagb-container-inner-blocks-wrap\"><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fabiano de Cristo En Soengas, a orillas del r\u00edo Mi\u00f1o, Portugal, en una familia pobre, como muchas de ese pueblo, que viv\u00eda del cuidado de las ovejas y, cuando hab\u00eda cosecha, eran las uvas las que ayudaban a poner algunos centavos en las casas muy pobres, para que pudieran alimentarse mejor y nutrir a sus [&hellip;]<\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"disabled","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"class_list":["post-8245","page","type-page","status-publish","hentry"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.2 (Yoast SEO v24.6) - 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